sábado, 19 de julio de 2014

Espai [b]: Galería de arte contemporáneo



Tristan Tzara, padre del dadaísmo y autor de numerosos manifiestos, buscaba la destrucción de todos los museos a fin de acabar con el distanciamiento infranqueable entre la obra y el espectador. Sociedad Excéntrica no duda en apoyar la abolición de las barreras entre el Arte y la Vida, pero considera que ese proceder no garantiza el éxito de su empresa. Los museos cumplen hoy una función clave en el acercamiento de la cultura al gran público, y a ellos se suman pequeñas y medianas galerías, que permiten además la adquisición de cuadros y esculturas. La proliferación de estas salas en las grandes urbes demuestra que el arte se ha hecho más accesible: tener un título nobiliario ya no es conditio sine qua non para la compra de obras. El dinero, por desgracia, sigue siendo indispensable: en su afán por vivir la vida de un burgués, los artistas se han empeñado en hacer tres comidas diarias. Esnobismos a un lado, es cierto que el precio cada vez supone un menor obstáculo: uno puede hacerse con una pieza de Sophie Aguilera, una maravillosa ceramista, por menos de 20€. Cabría plantearse, y Wilde estaría encantado de participar en el debate, cuáles son los límites entre el arte y la artesanía. En estas galerías se encuentras objetos que, además de su valor estético, resultan de lo más funcionales: tazas, platos, jarrones... El caso es que ya no es necesario ser conde para colgar un cuadro al óleo en pleno centro del salón; basta con acercarse a un lugar como Espai [b] y convertirse en lo que nuestra excéntrica Georgina llama "mecenas proletario".

Ella misma se convirtió en uno al hacerse con una litografía de Joan Pons. Pero no son sólo artistas consagrados los que se exponen en la galería. De hecho, las obras más espectaculares pertenecían a artistas emergentes, y en concreto a una escultora y dibujante que, extraordinariamente, demuestra la misma maestría en ambos campos. Y hago uso de ese adverbio porque no es frecuente encontrar a alguien que domine con semejante brillantez dos expresiones artísticas que requieren de gran habilidad. Además de tener una técnica impecable, Iria do Castelo tiene un estilo de lo más personal. Así lo testimonian estas obras que fotografiamos en la galería. 







La primera zona de la galería parece estar dedicada más a la exposición que a la venta, aunque todo viene con su precio indicado. Sin embargo, basta con entrar para toparse con esta gran sala en la que, si bien las obras no están colocadas con el mismo celo, pueden encontrarse auténticos tesoros. Desde las musas de Conrad Roset hasta la litografía de Ponç, con lo que cualquiera puede convertirse en comprador. 



Lo último que vimos, y que merece ser destacado, son las obras de Abattoir, un artista del que no hemos conseguido mucha información pero cuyo estilo se asemeja bastante al de Marilyn Manson, cuyo talento en la pintura es ahora muy superior al musical. Son representaciones algo siniestras de animales en los que predominan los colores fríos y el uso expresivo de la acuarela.



Recomendamos encarecidamente la visita a esta galería situada en pleno barrio de Gracia: calle Torrent de l'Olla, 158. En su página web se pueden consultar las exposiciones que ofrecen y los artistas que pueden encontrarse allí: www.espaib.com .  La actividad no cesa en la que nos parece una de las mejores galerías de Barcelona. 

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