viernes, 16 de mayo de 2014

Tadzio Autumn: "Mi arte significa ir más allá"





Sociedad Excéntrica se ha volcado desde su formación en la promoción de jóvenes artistas que, afines a nuestro gusto por lo antiguo (evitando caer en lo rancio, por supuesto), parecen no tener cabida en las galerías que invaden las calles de nuestra ciudad. Porque seamos sinceros: en Barcelona el número de artistas por metro cuadrado es superior al de bolsos de imitación. No son invenciones de este humilde redactor; es pura estadística. Y si algo nos ha enseñado la economía es que ésta nunca engaña. Pero, del mismo modo que en esos bolsos siempre aparece alguna tara que les resta valor, estos “artistas” no poseen ni un ápice del talento que desbordan los auténticos merecedores de tan insigne título.

Nosotros tenemos la suerte de poseer un auténtico Birkin de Hermès, en piel de avestruz y con cierre de platino. Uno de esos artistas que, aunque nunca encuentre un rincón en las paredes de algún museo, puede enorgullecerse de crear Arte en mayúsculas. Su propio nombre es un reflejo de su singularidad, no sólo como artista, también como individuo. Sacó “Tadzio” de “Muerte en Venecia”, una película basada en la obra homónima de Thomas Mann; y añadió “Autumn” en honor a una cantante tan fascinante como él mismo. Sociedad Excéntrica presume de ser el primer medio en entrevistar al que, esperamos, va a convertirse en una importante figura del panorama artístico nacional. De ahí al internacional hay sólo un paso. Sin embargo, no es algo que nos preocupe demasiado: la calidad de su obra será incuestionable, ya sea en el “Louvre” o acumulando polvo en la pared de un bar de periferia.

Sociedad Excéntrica: ¿Cómo empezó tu interés por la fotografía y el arte en general?
Tadzio Autumn: Siempre he tenido esa sensibilidad por el dibujo y el resto de manifestaciones artísticas: pintura, escultura, arquitectura… Cambiar el papel de espectador por el de artífice fue sólo cuestión de tiempo. Victoria Francés jugó un papel crucial en mi “conversión”, y es que gracias a ella he conocido muchísimos ilustradores con los que me relaciono y de los que aprendo constantemente. La fotografía la conocí algo más tarde, unos cuatro años atrás, a través de fotógrafos tanto jóvenes como consagrados. Cuando contemplaba su obra sólo pensaba “Quiero hacer esto”. Finalmente dejé a un lado el dibujo porque vi que con una cámara podía plasmar mucho más que con lápices de colores.

S.E.: ¿Por qué desempeñas la función tanto de fotógrafo como de modelo? ¿No te sería más fácil estar únicamente tras la cámara?
T.A.: Al ser yo el modelo, la fotografía siempre ha sido para mí una especie de terapia, me permitía conocerme a mí mismo e indagar en rincones que no habría descubierto por otra lente que la de mi objetivo.

S.E.: ¿Cuáles son tus principales influencias?
T.A.: Cualquier cosa puede resultar inspiradora, desde una obra literaria a una melodía cuyo origen desconocemos. Centrándome en estilos y autores, tengo que destacar el prerrafaelismo, pues me fascina de la obra de Waterhouse y J. E. Millais; ilustradores contemporáneos como Luis Royo y Victoria Francés… Sin pasar por alto el Barroco, claro. Últimamente estoy obsesionado con Caravaggio y su increíble dominio del tenebrismo. Si tuviera que citar a todos los fotógrafos a los que admiro, la lista sería interminable: David LaChapelle, Annie Leibovitz, Natalie Shau, Gottfried Helnwein, Henri Cartier-Bresson, Steven Klein… Y también compañeros a los que he tenido el placer de conocer personalmente, como Lidia Vives.

S.E.: A pesar de todos los nombres que has citado, no puede decirse que tus fotografías sean una burda imitación. Has conseguido crear un universo propio. ¿Cómo lo definirías?
T.A.: Últimamente me he volcado en ponerle un nombre a mi estilo. No es una tarea sencilla, aunque tengo muy clara cuál es mi intención cuando me pongo tras la cámara. Yo quiero crear mi propio mundo, no sólo ofrecer imágenes bonitas. Mi Arte significa querer salir e ir más allá, a lo trascendental; dejar de ser humano y alcanzar lo bello; sobrepasar límites, rebelar lo oculto, rebelar lo siniestro y quererlo, amarlo hasta morir. En definitiva: ser Inmortal.


S.E.: ¿Qué hay de la simbología que abunda en tus fotografías?
T.A.: Me gusta incluir simbología en mi obra; y ya no sólo símbolos, también otros mensajes ocultos que la dotan de más valor. Cada elemento que incorporo esconde una historia: nada de lo que aparece está ahí sin una razón. No se trata sólo de hacer algo bonito, atractivo visualmente; cómo ya he dicho, cuando creo siempre pretendo ir más allá. Mi acercamiento al paganismo y mi amor por la mitología se hacen patentes al rasgar un poco la superficie, lo que requiere algo de esfuerzo por parte del espectador.

S.A.: ¿En qué estás trabajando ahora? ¿Cómo logras compaginar la creación artística con tus estudios?
T.A.: Ahora mismo estoy trabajando en la serie “Witchcraft” y en otros proyectos alternativos. No obstante, siempre procuro buscar nuevas series, nuevos conceptos y, sobre todo, evolucionar.
Respecto a los estudios, aún estoy en primer curso, por lo que apenas tengo tareas y dispongo de mucho tiempo libre. Aunque debo decir que, si no lo tuviera, no se me ocurriría dejar a un lado la fotografía: para mí se ha convertido ya en una necesidad.




S.E.: Puede apreciarse una evolución constante en tus trabajos. ¿Crees que es importante reinventarse?
T.A.: Lo peor que le puede pasar a un artista es que se estanque. Eso supone caer en la repetición, algo que todo buen artista debe evitar. No se trata simplemente de una mejora de la técnica, pues es evidente que cada obra debe superar a la anterior; también debe ofrecer algo nuevo en cada trabajo. Encontramos un ejemplo magnífico de ello en Picasso y en otros grandes artistas que experimentaron un cambio radical en cada una de sus etapas.

S.E.: ¿Para ti el Arte es un mero trabajo, una profesión como cualquier otra; o, por el contrario, forma parte también de la persona que se esconde tras el Tadzio fotógrafo?
T.A.: Creo que un trabajo que te apasiona siempre forma parte de ti, ya seas carpintero o artista. Mientras sea algo que te haga disfrutar no podrás evitar volcarte plenamente, dejar una parte de ti en lo que haces.

S.E.: ¿Es fácil vivir del Arte en España? ¿Cómo ves tu futuro dentro de este mundo?
T.A.: El lugar donde vives carece de relevancia. Puedes estar afincado en España y trabajar para un cliente en Japón. Quizás se me tache de optimista pero creo que en el Arte hay futuro si buscas bien, si tienes contactos y mucha paciencia, si te esfuerzas en encontrar clientes, y, por supuesto, si tu Arte vale. Esta última es una condición indispensable.




S.E.: ¿No has pensado organizar alguna exposición? Podrías empezar por una pequeña galería y después… Bueno, quién sabe.
T.A.: Sí, lo tengo previsto y, de hecho, estoy buscando el lugar donde hacerlo. Me gustaría que la primera fuera en mi ciudad natal, Fraga, y a partir de ahí expandirme. En verano intentaré encontrar alguna sala en Barcelona.

S.E.: ¿Cómo ha ayudado Internet a la difusión de tu obra?

T.A.: Internet me ayudó en mis inicios y lo sigue haciendo ahora. Es una pieza clave sin la cual sería imposible que mi obra llegara a tanta gente. Las redes sociales han permitido que personas de todo el mundo conozcan mi trabajo; y no sólo eso, sino que yo mismo he encontrado a decenas de ilustradores y fotógrafos que me han inspirado mucho y me han permitido evolucionar. 

Para que esto último siga siendo posible, os animamos encarecidamente a seguir a Tadzio Autumn en FACEBOOK para estar al día de todas sus novedades. Esperamos que pronto podáis admirar su trabajo fuera del ciberespacio; Sociedad Excéntrica estará encantada de ayudar a este joven artista a organizar su primera exposición. Hasta entonces podéis ver todas sus fotografías haciendo click en el enlace. 

No podemos despedirnos sin mostrar antes el fantástico boceto que ha dedicado a este espacio. 


Este texto también será publicado en el blog del entrevistador
SUPERFICIE Y SÍMBOLO




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